Número 3 / 2009
Copyright Departamento de Lengua y Literatura IES Mar Menor
Dirección: San Javier, Murcia
/ Concretamente extraordinario
Rosa negra

 

Braulio Pérez Lizán, 4º A

 

Había una vez, a las afueras de una gran ciudad llamada Tam Tam una gran casa de tres plantas, ahí se habían mudado los Battery. El cabeza de familia era un señor de unos 45 años llamado Bruno, pequeño de estatura pero de gran corazón que amaba a su familia. La familia estaba formada por su mujer, la señora Hilary Battery, de unos 40 años, más alta que su esposo, y sus tres hijos llamados Gackt, May y Dawn de tan solo 10 años.
Una tarde al señor Battery se le ocurrió organizar una acampada y dormir toda la noche en su jardín. Así pues, fueron al centro comercial a buscar lo necesario. Fue allí cuando una señora vieja con aspecto miserable se acercó a la pequeña hija de los Battery diciendo:
 

-Tú eres la pequeña qu vive en la gran casa con un hermosos jardín, ¿me equivoco?
 

La pequeña Dawn le dijo tímidamente:
 

-Sí, yo vivo junto a mi papá, mi mamá y mis dos hermanos en esa casa con el jardín más bello de todo el mundo y hoy voy a acampar en ese jardín tan bonito.
La vagabunda, riéndose, le dijo a la pequeña:
 

-Escúchame, pequeña, tu jardín está maldito y Schwarzer Prinz os matará como lo hizo con los otros hace ya cinco años.
 

La pequeña al oír esto salió corriendo hacia donde estaban sus padres, pero no les contó nada. A la noche, la familia montó sus tiendas y empezaron a contar historias de miedo. El señor Battery contó una sobre la fundación de la casa y del jardín. Según dijo el señor Battery la casa del primer alcalde de Tam Tam, Brock Jonas y su familia; eran muy queridos por todo el pueblo. Una noche un ladrón entró para robar las joyas y cuando estaba saliendo, los guardias lo descubrieron y lo hirieron. El ladrón salió en dirección al lago, donde murió, “donde ahora mismo está la rosa negra”, prosiguió el señor Battery. A la mañana siguiente, después del crimen su mujer, que, según se decía, era una bruja, maldijo a los habitantes de la casa y dijo que su marido saldría de una rosa diferente a las demás y los mataría lentamente. A los dos días, todos los Jonas murieron y del mismo modo todos los que después habían habitado la casa.
 

Al terminar la historia, la pequeña Dawn se acordó de la amenaza de la vagabunda, y con terror vio a una persona muy alta en la oscuridad de la noche, con la cara tapada y con un cuchillo en la mano. Al ver la escena, la pequeña gritó y le rogó a su familia que la dejaran dormir dentro de la casa; sus padres, resignados, le dejaron las llaves.
 

Dentro de la casa cerró puertas y ventanas y durmió con un gran susto y pensando que serían imaginaciones suyas.
A la mañana siguiente Dawn se sorprendió de ver a la policía en su jardín. Les preguntó qué había pasado, pero ella misma se dio cuenta de que su familia había sido asesinada. Traumatizada, preguntó que quién había podido hacer algo así, a lo que la policía respondió que acaban de abrir las investigaciones. Pero ella sabía perfectamente que había sido el espíritu del ladrón que asaltó la casa de los Jonas, Schwarzer Prinz, alias la rosa negra. En su mente sonaban con fuerza las palabras de la vagabunda y las de su difunto padre. La pequeña Dawn avanzó hacia el fondo del jardín. Cuando quisieron ocuparse de ella nadie pudo encontrarla.
 

Actualmente se desconoce su paradero. Algunos creen que debido al sufrimiento por la gran pérdida, Dawn se suicidó hundiéndose para siempre en el fondo del lago.

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