Eres tú
Te miro sin poder evitar esa fijación
por tu cálida y cómoda sonrisa.
Tu mirada, relajada y sin tensión,
como de agua rompiendo en la brisa.
Sólo concentrado en arreglarte la camisa
pero amor, no me digas que hay sanción,
porque si quererte es un delito, adivina,
cadena perpetua por ti en prisión.
Se oculta el sol tras las olas en la playa.
Por vos, muchacho, mil veces muero.
Os necesito, estoy muy asustada,
pero otras mil veces por vos despierto,
vuestro corazón me ha dejado hechizada,
sois el príncipe de mi cuento.