“El mundo literario press”
Noviembre de 2007
Cartas al director
Un poco de respeto
Es muy probable que
se pregunten qué hace una joven escritora escribiendo a un importante
periódico como es éste, pero la verdad es que me dirijo a ustedes para
mostrar mi indignación con la esquela conmemorativa de la semana
pasada sobre el célebre escritor del Renacimiento Garcilaso de
la
Vega.
Para ello qué mejor
que un poco de su vida de la mano de uno de sus descendientes, quien
además es un conocido historiador español que posee aún el apellido,
Álvaro Díaz de la Vega. Él fue quien accedió amablemente a concederme
esta información.
Garcilaso de la Vega
quién descendía de familia noble y nacido en Toledo (1501 ó 1503, la
fecha no está muy clara). Quedó huérfano de padre y se crió en la
corte. En 1520 empezó a trabajar para Carlos primero de España. La
poesía de Garcilaso está dividida por su estancia en Nápoles (primero
en 1522-23 y luego en 1533). La obra poética de Garcilaso de la Vega,
compuesta por treinta y ocho sonetos, cinco canciones, una oda en
liras, dos elegías, una epístola, tres églogas, siete coplas
castellanas y tres odas latinas, se publicó por vez primera en 1543 y
no en 1563 como se menciona en su artículo. El lenguaje de Garcilaso
era claro y nítido, no pueden ustedes afirmar que no se entendía lo
que quería decir. En sus obras en latín sólo podemos identificar como
suyas tres odas: la Oda II, y la I y III, esto que quede claro.
Ya he mencionado su
vida literaria, pero Garcilaso también tuvo una vida militar que
ustedes no mencionan para nada, su actividad en este campo fue la que
en 1536 lo condujo a un hospital en Niza donde murió a causa de una
herida grave.
Tras esta
información facilitada por Álvaro Díaz de la Vega, a quién le doy las
gracias, quiero pediros sobre todo mayor respeto por este gran
personaje español, gracias.
Laura Vaillo. San
Javier.