NUESTROS MAYORES Mucha gente piensa que las personas mayores ya no son útiles para la sociedad desde el momento en que dejan de pertenecer al mundo laboral. Pero esto no es así. Precisamente con los cambios que ha habido en la sociedad, desde que en una pareja trabajan los dos fuera de casa, los mayores se han convertido casi en imprescindibles para muchas familias. Las parejas jóvenes con hijos pequeños han tenido que recurrir a los abuelos para que se hagan cargo de sus nietos. Muchas veces los horarios de trabajo no coinciden con el de los niños; entonces los abuelos se encargan de cuidarlos, quedándose con ellos, llevándolos a la guardería o al colegio y también en épocas de vacaciones, etc. Esta forma de ayuda es muy importante y hay que saber valorarla porque si no cuántos niños se quedarían sin cuidados y cuántas madres o padres no podrían hacer compatibles su trabajo y sus hijos. Desafortunadamente también hay ancianos que pueden quedarse solos. La familia ha cambiado y en la casa no hay nadie que se ocupe de ellos. Muchos son internados en asilos pero también existen Centros de día, donde las personas mayores pueden acudir. Allí se reúnen, comen, están entretenidos, se relacionan y están atendidos por personal especializado, tienen atención médica, etc. Pero también hay muchos que viven solos. Para ellos hay algunas soluciones, como el mando que los pone en contacto con un servicio de asistencia las veinticuatro horas del día. Al menos pueden estar más tranquilos si algo les ocurriera. Llegar a la “tercera edad” tiene también algunas ventajas. Es cierto que el sueldo disminuye pero también tienen ayudas en los viajes, medicamentos, en la asistencia a los actos culturales y disfrute de excursiones. Pero lo más importante para una persona mayor ha de ser el no encontrarse solo y saber que es necesario siempre para algo. |