El delfín y el tiburón
Había una vez un delfín y un tiburón. Los dos se llevaban muy mal. El tiburón siempre se quería comer al delfín, pero nunca lo conseguía por la astucia de éste.
Hubo un día en que el delfín vio a su enemigo enredado entre la red de los pescadores. El tiburón suplicando le dijo:
-¡Ayúdame, por favor!
-¿Por qué te tendría que ayudar, si todo el tiempo estás intentando comerme? –contestó el delfín.
-Te prometo que si me salvas no lo intentaré más.
El delfín, pensativo, aceptó la propuesta. De repente éste desapareció. El tiburón, algo extrañado, siguió gritando para que le ayudaran. Y el delfín, que estaba muy contento por la propuesta, llegó gritando:
-¡Ya estoy aquí, y con refuerzos!
El tiburón, muy alegre, esperó la ingeniosa idea del delfín. Y entonces vio detrás de él una sombra, era su camarada el pez espada. El delfín le pidió que cortara la red y así lo hizo. Gracias a la maña del delfín, el tiburón quedó libre y su enemigo se convirtió en amigo; entre los dos formaban un buen equipo.