| Virginia Sánchez Barrios, 3º ESO C |
|
| Princesa, esa, esa, esa… Una tarde lluviosa de otoño, yo iba a la biblioteca cuando se me cayó un libro al suelo y se manchó de mayonesa. Un chico que pasaba por allí me lo recogió. Con sus ojos azul turquesa me dejó tan encendida como una fresa. A mí me encantaba ese chico, pero el tenía una novia que se llamaba Vanesa. Para mí esa chica era una perversa porque me arrebató a mi príncipe sorpresa. Poco a poco empecé a ser para él una condesa, así que terminó dejando a Vanesa plantándola en la calle Conesa. Él me decía que yo siempre fui su princesa… | |
|